¡Ambiente de campo!

¡Ambiente de campo!
13-12-2018 Tags:

Sillones de cuero, cojines coloridos y elementos alegres hacen que el living sea cómodo y acogedor.

Un matrimonio y tres hijos habitan este espacio en La Reina, que se caracteriza por su calidez, sus amplios espacios y por dar cabida al arte y a las artesanías locales.

Por: Alejandra Gajardo / Fotos: Rodrigo Cisterna

 

Angie buscó por meses una casa que ofreciera las comodidades y servicios de la ciudad, pero que estuviera lejos del ruido, de la congestión y de las aglomeraciones. “Quería vivir en un ambiente que diera la sensación de estar fuera de Santiago”, recuerda.

Ese esfuerzo tuvo frutos, ya que encontró una casa cómoda, de patio grande y donde solo se escucha el soplar del viento y el cantar de los pájaros en la mañana. Otro elemento que la convenció de que este era el lugar perfecto fue su distribución, ideal para su familia, conformada por ella, su marido y tres hijos adolescentes. “Acá todos pueden hacer sus actividades con tranquilidad, incluso invitar a varios amigos”, explica.

La casa le atrajo también por su materialidad y estética. “Tiene elementos de construcción más antiguos, como las vigas del techo, que me dan la sensación de calidez”, dice.

Una vez adquirido este espacio, vino la tarea de decorarlo. Para ello, Angie utilizó los muebles que trajo de su casa anterior, compró un par de antigüedades y completó el ambiente con pinturas originales y artesanías que adquirió en viajes. Entre ellas destacan especialmente obras de cerámica gres, retablos de Valparaíso y trabajos del artista Eduardo Mena, cuya temática más característica son sus melancólicas escenas nocturnas de ese puerto.

 

Las artesanías coloridas son muy protagonistas. En especial, las de cerámica.

 

Un Principito de cerámica gres da la bienvenida a esta amplia casa familiar.