Las mágicas colinas de Cuncumén

Las mágicas colinas de Cuncumén
24-01-2019 Tags:

A poco más de una hora de Santiago, ofrece todo para desconectarse y disfrutar el verano.

Un hotel campestre y spa es la creación a pulso de una pareja de cirujanos dentistas que, hace tres décadas, se enamoraron de un paisaje donde se respira relajo.

El odontólogo Ernesto Anaya y su mujer y colega, Mirella Ottone, vivieron por más de una década en Milán, Italia. Él con una exitosa carrera como cirujano; ella dedicada a la investigación. Y aunque lograron un buen pasar económico y prestigio en el medio y más allá de las fronteras, Chile siempre estuvo en su mente. En un viaje, hace 30 años se enamoraron de un terreno en la zona central por el que nadie apostaba un peso. Sin pensarlo mucho, lo compraron. Les decían que no tendrían agua, que era un cerro pelado, que no tenía futuro. Hoy Colinas de Cuncumén es un Hotel Campestre y Spa ubicado entre bosques y vegetación nativa, con una infraestructura completa para pasar unos días de relajo y diversión, a poco más de una hora de Santiago, entre Melipilla y San Antonio.

“Han pasado 30 años y los cambios desde que vimos por primera vez estas colinas y el Valle Bajo han sido numerosos. Plantamos bosques y mucha vegetación, encontramos agua y creamos un sitio que hoy es visitado todo el año por chilenos y extranjeros que valoran el contacto con la naturaleza, el lujo de lo simple, los sabores y el relajo”, dice su propietaria, Mirella Ottone, y agrega con entusiasmo: “Este es un hotel de cinco mil estrellas, las noches repletas de estrellas son realmente únicas”. Y es que, al estar alejado de zonas pobladas, la contaminación lumínica en Colinas de Cuncumén prácticamente no existe y contemplar el cielo como en pocas partes se puede hacer, intenso, luminoso y mágico, es un verdadero privilegio. Un sitio perfecto para todos aquellos que aún no han planificado sus vacaciones de verano y que no quieren recorrer largas distancias.

Ubicado justo en el límite de la Región Metropolitana y la provincia de San Antonio, Colinas de Cuncumén es un hotel campestre que cuenta con una infraestructura confortable y moderna, pero que permite al visitante conectarse con las tradiciones del Chile rural y, lo principal, desconectarse rápidamente de la ciudad y del estrés urbano. Cuenta con el Spa del Bosque, un sector que rodeado de un bosque de eucaliptus emplazado en la parte alta de un cerro, posee dos piscinas, una abierta, grande e ideal para el verano, y otra temperada y techada, perfecta para las mañanas o tardes más frescas. Aquí, en un gran deck de madera, se extienden diversos espacios, como las cabinas donde los pasajeros pueden disfrutar de una sesión de masajes, el sauna de roble, un hot tub con agua a 35 ºC y una relajante tina de hidromasajes al aire libre.

Sabor local

La gastronomía tiene un papel protagónico. Al desayuno, los huéspedes son recibidos con pan amasado recién horneado; al aperitivo, de bienvenida o al atardecer, sopaipillas con pebre y empanaditas caseras abren el apetito. El restaurante, grande y cómodo, en su carta tiene claros matices de la cocina chilena, pero también de la cucina de Italia, debido a los orígenes de los propietarios, un matrimonio chilenoitaliano, y a sus hijos de doble nacionalidad. Aquí el huésped podrá experimentar sabores criollos como la carne al tazón, el pastel de choclo, la trucha de río y campo, el salmón al Trauco, un completo asado a las brasas o empanadas de pino caseras. De las especialidades italianas, destacan el pollo a la Florentina, los cannelloni con crema y espinaca, la lasaña, los ravioles cuatro estaciones, los cappelletti in brodo (con caldo) y, por supuesto, el infaltable tiramisú de postre.

En el hotel trabajan con el concepto de sustentabilidad, utilizando ingredientes y productos locales, insumos que se producen a pocos kilómetros de distancia y utilizando proveedores cercanos con técnicas de comercio justo. Así, el aceite de oliva que se sirve viene del vecino valle de Leyda, toda la charcutería y encurtidos son elaborados por productores artesanales locales, los vinos son en gran parte de viña Chocalán o de los valles cercanos, las lechugas de Lo Abarca, los pescados y mariscos de San Antonio, los dulces de manjar casero, huevos frescos y quesos de fundos vecinos.

El hotel tiene 30 habitaciones de estilo colonial –con pisos rústicos y muros de barro– y numerosos espacios para la diversión de grandes y chicos. Un Club House con servicio de bar, sala de pool y sala con juegos como ping-pong, taca-taca y rana, además de cineteca, juegos de mesa y sala de lectura. Un picadero permite a los visitantes –previa reserva– tener contacto con caballos muy dóciles, ya sea para aprender a montar, para realizar paseos o en eventos especiales para participar de una preciosa exhibición de baile ecuestre. Juegos infantiles al aire libre entretienen a los más chicos y diversos senderos de trekking para desconectarse de la rutina y conectarse con la naturaleza son parte de la atractiva oferta de Colinas de Cuncumén.

Para los que gustan salir a explorar los alrededores, hay atractivos de sobra: el hermoso humedal de El Yali; Parque Tricao, en Santo Domingo; el litoral de Los Poetas en la costa de Cartagena, Las Cruces e Isla Negra; visitas a diversas viñas de los valles vecinos –Lo Abarca, Leyda, Casablanca–, que están abiertas al turismo; el poblado de Pomaire y sus artesanías en greda.

Perfecto para disfrutar unos días de paz, pero también de diversión.

Hotel y Spa Colinas de Cuncumén

F: 22 235 92 06, www.cuncumen.cl

Reservas: reservas@cuncumen.cl