¡Locura por Corea Del Sur!

¡Locura por Corea Del Sur!
26-03-2019 Tags:

Por: Lisette Ávila O.

A través de la música, la cosmética y la producción audiovisual, este país ha dado a conocer su forma de vivir y su filosofía de la vida. Una apertura cultural que ha tenido gran acogida en el mundo entero. En algunos países, verdadero fervor.

 

MÚSICA

Si crees que no conoces nada de la música coreana llamada K-pop, estás muy equivocada, pues el año 2012 fueron muchas las que bailaron e imitaron la coreografía del grupo PSY, que hizo famosa la canción ‘Gangnam Style’, el ‘Despacito’ asiático que fue número uno en el ranking mundial y que demostró que la industria musical coreana era tanto o más exportable que sus vehículos.

Esta oleada coreana en la música, el cine, la cosmética y la televisión responde a un movimiento cultural llamado ‘hayllu’, un neologismo que hace referencia al aumento de la popularidad a nivel global de la cultura contemporánea de Corea del Sur en el resto del mundo. Tanto así que en el caso de la música, el Estado coreano consideró dentro de sus políticas públicas invertir fondos en los grupos musicales para que estos pudieran crecer, especializarse y exportar su trabajo.

¿Qué ritmos incluyen los grupos de K-pop y por qué generan tanto fanatismo? Es una respuesta que solo los millennials pueden responder: “Si bien todos son considerados grupos que producen pop, tienen una mezcla importante de estilos. Por ejemplo, EXO, que es mi grupo favorito, transita por el R&B (rhythm and blues), reggaepop, poprock, house y muchos otros; Shinee, por otra parte, mezcla electrónica, pop, R&B y funk, y tiene un sonido clásico del pop; y el grupo BTS también tiene mezclas de pop y R&B, pero su música es más contemporánea”, explica con total conocimiento Camila Sepúlveda (22), estudiante de nutrición y dietética, y fanática de esta música. Pero los grupos de K-pop no solo atrapan por su multiplicidad de estilos musicales, sino también por sus canciones románticas, su puesta en escena, la estética ultracuidada de sus videos y las extraordiarias dotes para bailar que tienen los integrantes de las bandas.

Sofía Calvo, jefa del Programa Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso Nacional y conocedora de la cultura asiática, acompañó a su hija Leticia (15) –en enero pasado– al concierto ‘SM-Town’ (Santiago) y en él comprobó que el mundo del K-pop es una realidad paralela. “Ello, porque a las fanáticas poco les importa que los grupos hagan playback (me atrevo a decir que el 90% lo hizo), y se enloquecieron con las coreografías y espacios de interacción con las bandas. En ese sentido, el formato del espectáculo estaba hecho para remarcar y potenciar el vínculo”, comparte, y agrega que “si bien no comparto varios aspectos que promueve silenciosamente este estilo de música, como la estética artificial de las bandas sostenidas en cirugías plásticas y la poca libertad que tienen los integrantes del grupo, creo que si a los hijos se les dan las herramientas para que tengan una mirada crítica de este u otro fenómeno de la industria cultural, su influencia es más positiva que negativa”.

En Chile la explosión del K-pop ocurrió hace ocho años con la primera visita del trío JYJ en el Teatro Caupolicán (2012), recinto que se llenó luego de que sus seguidores agotaron las entradas en tiempo récord. El fanatismo ha crecido hasta el día de hoy y es muy común ver a grupos de jóvenes ensayando bailes en espacios públicos, como el Parque San Borja y el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

Camila comenta: “La música es bastante pegajosa, además de que la producción de sus shows y videos musicales tienen una historia bien desarrollada en arte, escenografía, vestuario y maquillaje. Por otra parte, en Corea se aprecia y valora la música nacional a un nivel impresionante; llevan a sus artistas a participar en diferentes programas de manera semanal, en los que presentan su música, y se les puede ver desarrollando actividades cotidianas o diferentes a las que acostumbramos ver en shows de variedades. Así, una está constantemente al tanto de ellos, viendo otros lados del artista que logran encantar al público, sintiendo que son tan reales como nosotros”.


TELESERIES

‘Bow Over Flowers’ fue una de las primeras teleseries coreanas que se emitieron por un canal abierto nacional, teniendo mucho éxito entre los jóvenes chilenos durante 2012. Una de ellos es la profesora Nicolle Riutort (26), quien recuerda que muchas de sus amigas engancharon con la historia que abordaba el tema de las clases sociales y los conflictos de los adolescentes. “La segunda teleserie que más me marcó fue ‘Uncontrollably Fond’. Esa producción cuenta la historia de un chico al que solo le quedan algunos meses de vida, pero aun así decide amar y proteger a esa persona especial”, comparte Nicolle.

Las producciones coreanas, conocidas como ‘doramas’, por lo general se emiten a través de YouTube, permitiendo así que sus seguidores no se pierdan ningún capítulo. Su formato se distingue de otros porque se transmiten en temporadas de tres meses, abarcan de nueve a 17 capítulos más un epílogo, y en ocasiones tienen capítulos especiales para finalizar la historia. Además se clasifican en géneros como acción, comedia, romance, terror, policial, musical, fantástica, deportiva, etc.

“La virtud de estas teleseries es que tienen una trama corta. Cada una de estas producciones es una vitrina constante de la cultura coreana en todos sus aspectos, tanto social, gastronómica y de cultura pop, que las hacen interesantes para una como extranjera. La forma en que abordan los romances es muy distinta… Puede pasar un mes para que recién se vea un beso entre la pareja principal, entonces se crea una ansiedad y fantasía muy grandes”, explica Macarena Fernández (28), licenciada en ingeniería, y que se hizo experta en el tema por gusto personal y que, además, trabaja hoy en una empresa de K-beauty.

El consumo de las telenovelas coreanas en América Latina se enmarca como parte del fenómeno de la globalización cultural que caracteriza al mundo social actual. Un producto de ficción que ha llegado fuertemente a países como México, Perú, Paraguay, Argentina y Chile, generando un puente entre América Latina y Corea del Sur.


COSMÉTICA

La cultura coreana también ha calado hondo en la sociedad chilena por su avanzada industria de belleza. Esta se caracteriza por mezclar los cosméticos con la farmacéutica, lo que conocemos como cosmocéutica. La rutina de belleza facial en 10 pasos, los productos para lucir una piel cada vez más radiante y sin manchas, y la hidratación son algunas de las herencias de la tradición oriental.

“La cosmética coreana es muy innovadora, ya que las compañías invierten muchísimo en investigación y desarrollo. Al existir tanta competencia, sus estándares de calidad son altos y no aprueban cualquier producto. De hecho, si uno no cumple lo que promete, se sanciona y se reemplaza muy rápido. Hay algunos para cubrir casi todas las necesidades de la piel, otros para cualquier estación del año y con una variedad de ingredientes muy amplia, haciendo que la gente se mantenga entusiasmada de probar cosas nuevas, ya que los resultados se hacen notorios en poco tiempo”, explica Macarena Fernández (@lovin.cl). Los productos estrella de la cosmética coreana son las mascarillas faciales, los tintes labiales, las bb cream y los maquillajes en formato cushion. “En el último tiempo el tónico Hyaluronic Acid –de la marca Isntree– ha sido destacado en rankings, consiguiendo éxito de ventas en Corea, y pese a la distancia los usuarios chilenos lo consiguen”, comparte la profesional.

Mundo Amma Beauty & Corea es una de las firmas de cosmética coreana que nacieron en 2009 y que se instaló en Chile con gran éxito. “La K-cosmética del Mundo Amma apela principalmente a la limpieza profunda y la preparación de la piel. El concepto fundamental de la cosmética coreana es la fitocosmética, que trabaja con la nanotecnología e incorpora principios activos funcionales de origen vegetal a su composición. Estos componentes son capaces de estimular la renovación y recuperación celular intensa, para así mejorar el daño de la piel y al mismo tiempo estabilizar y atenuar alteraciones pigmentarias y conceder la hidratación sostenida”, dice Carolina Shin Joo Kyung, directora general de este laboratorio.