Temas: Expresión callejera

Temas: Expresión callejera
11-05-2018 Tags:

Son creadores de un arte al alcance de todos y con él invitan a observar y reflexionar a quienes se detienen en medio de la ciudad. Acá, la historia de cuatro muralistas que hicieron de su sueño de infancia un oficio y una manera de expresar su visión de la sociedad.

Texto: Lisette Ávila O.

Jacoba Niepoort (en portada) 

Que sientan sorpresa, inspiración, confusión, curiosidad, irritación, esperanza o cualquier cosa que altere momentánea- mente su patrón de pensamiento normal es lo que espera generar con sus murales la danesa Jacoba Niepoort, quien estuvo hace algunos meses en nuestro país. En su visita a Chile la artista pintó dos murales grandes y dos paredes más pequeñas. En uno quiso probar algunas técnicas nuevas y en el otro usó más color de lo habitual. “Mientras estuve en Chile encontré una nueva inspiración en estilos, temas y métodos de trabajo que me aportaron muralistas como FusaDeyas, Anis, Tripulación Abusa, Inti, Mono González, Dasic, Stfi y La Robot de Madera, entre otros”, cuenta. Lo que aborda en sus creaciones es el cambio, y en esta etapa de su vida dice estar trabajando con asuntos más personales. “Emociones, relaciones humanas, amor, interconexión, etc. El mural que hice en San Miguel, en el Museo a Cielo Abierto, trataba más sobre esta interconexión entre humanos, con cuerdas como símbolos para ello y usando el cuerpo desnudo porque creo que es más hermoso, honesto y vulnerable”, explica.

Comprometida con su arte, Jacoba reconoce que es importante como artista o ser humano cuestionar el propio impacto en el mundo y la capacidad para contribuir positivamente. “El arte en el espacio público es un tema de tremenda importancia. A lo largo de la historia, el arte y los artistas han sido utilizados, maltratados y silenciados por gobiernos autoritarios y otras estructuras poderosas. Hoy estamos en un momento en que el dinero a menudo significa visibilidad y poder, y en muchos lugares las empresas compran los derechos de compartir mensajes publicitarios en el espacio público físico y virtual. En Chile realmente me gusta la regla de que al menos en las viviendas residenciales las personas que viven en un edificio deben aprobar qué arte aparece en las paredes del suyo. Esta es una gran manera de crear un diálogo e incluir a las personas en el espacio público”, concluye.


Javier Barriga

Si ha recorrido Santiago habrá notado que en algunas murallas de la ciudad yerguen hermosas pinturas de mujeres de pelo trenzado y vestidas con ropa antigua. Todas ellas son creación del diseñador nacional Javier Barriga, quien se ha dedicado a pintar mujeres reflexivas de la cotidianidad.

Uno de los murales más reconocidos de este artista nacional es el que realizó en el Matadero Franklin y que tenía relación con la fundación de Santiago. “Por ese entonces miraba muchas pinturas con el tema de la lectura, por lo que decidí retratar una escena en donde una mujer le contaba un cuento a otro en el momento previo a dormirse. El cuento sería entonces la historia de Santiago”, relata.

Javier ha pintado en Barcelona y París, pero nunca ha retratado a una de sus mujeres fuera de Chile. “Yo trabajo con modelos. Les saco una foto, generalmente en mi taller, y luego traspaso la foto a un dibujo digital que funciona como mapa de información. Después lo proyecto en pósters de papel craft y dibujo el personaje por partes. Luego los pego todos en el muro y voy cortando y traspasando con un plumón las líneas al muro. Con el dibujo ya instalado trabajo con varias impresiones de la imagen en papel y voy promediando para lograr efectos similares con los tonos que tengo en spray”, describe.

Generalmente sus obras las comienza a pintar muy temprano en la mañana, “ojalá ya estar haciéndolo cuando la gente va camino a la oficina, aunque por más que me lo propongo solo a veces lo logro”, cuenta. Hoy Javier está trabajando en tres proyectos en conjunto con la Galería Lira y revela que tiene guardados “unos vestidos hermosos guardados para ellos”.


Aeromural

Carlos Aliaga (34) tenía 12 años cuando pintó su primer grafiti, el que firmó con el seudónimo de Tag. Cuatro años después, y a la misma edad que Carlos, Israel Servelló también hizo uno con sus compañeros del colegio, en una pared en la comuna de La Florida. Hoy ambos son el dúo grafitero ‘Aeromural’, mediante el cual “buscamos transmitir buenas energías y vibras, ya que creemos que los murales entregan emociones y sensaciones en todo sentido a quienes los observan y conviven con ellos”, señalan. Los murales -dicen con entusiasmo- influyen de manera consciente e inconsciente en las personas, y ese sentir lo transmiten con gestos de aprobación o desaprobación al momento de verlo. “Lo mejor es apropiarse del espacio teniendo siempre en cuenta que lo que se realizará tendrá repercusión en toda persona que vea la obra”, dicen.

A Israel le gusta pintar animales de todo tipo y también naturaleza, y por lo general deja un mensaje en sus grafitis; y Carlos dice no tener una temática definida, pero cree que en sus próximos proyectos pintará sobre la vida sana y también algo para incentivar a las personas a que tengan más comunicación e interacción con otras.

Cuando trabajan juntos en un mural lo primero que hacen es observar la dimensión del muro; luego definen el diseño y buscan plasmar la parte más potente del bosquejo en el espacio más visible para las personas, de manera de aprovechar al máximo el lugar. “Pensamos que un grafitero es el mejor publicista que existe en la ciudad porque es quien encuentra mejores spots para intervenir”, dice Israel.

Una de las obras más reconocidas de estos socios y artistas son los murales que realizaron junto a Cean Silva en San Bernardo. Se trata de dos locomotoras, una a color y otra en blanco y negro, que fueron trazadas en paredes de la comuna. “En el transcurso del primer mural notamos que las personas, al ver los trenes, se acordaban de la maestranza de San Bernardo y más de alguno nos comentó que tuvo un familiar que trabajó en ella. Siempre sentimos apoyo de la comunidad y mucho respeto por nuestro trabajo”, cuenta Carlos.


Cean Silva Marabolí

“En mis grafitis me gusta llamar la atención de las personas que transitan, desde un pequeño hasta un abuelo, y transmitirles algún pensamiento que les dé ánimo, energía y algo positivo en este mundo en que vivimos, lleno de odio y depresión colectiva”, cuenta este muralista que se ha dedicado a crear, desde los 17 años, grafitis sobre el medioambiente y personas.

Su primer mural lo hizo cuando estaba en séptimo básico y en ese entonces participó en un concurso del colegio sobre el medioambiente y obtuvo el primer lugar. “Cuando era niño tenía una gran técnica de dibujo para la edad y recuerdo haber retratado a mis primas, dibujar animés de los antiguos y paisajes”, rememora.

De su arte –dice- le gusta recuperar los espacios perdidos y plasmar en las murallas mensajes que animen a la gente. Un arte asequible para todos y con el que todos puedan disfrutar es la motivación de este artista autodidacta, que ha recorrido varias regiones del país plasmando su sello grafitero. “Todo influye en un muro cuando estás ahí… Se analiza y se ve qué se puede hacer en el momento”, dice.

Cean se encuentra hoy participando en un proyecto mural para una minifábrica de cerveza artesanal en San Bernardo. Además, dentro de sus planes está recorrer algunos países del mundo y hacer lo que mejor sabe: pintar.