Una vuelta por Tropiconce

Una vuelta por Tropiconce
03-12-2018 Tags:

Concepción ha estado últimamente en los medios por diversas razones.

La capital penquista es un interesante destino que no solo sirve de paso. Vale la pena quedarse, por su naturaleza y animada vida nocturna.

Por: Gonzalo Argandoña Mc.

 

Las noches penquistas son únicas. La llamada capital del rock se caracteriza por sus locales donde este género, el pop y diversas expresiones musicales están presentes cada noche, todos los días de la semana.

‘Tropiconce’ está de moda. En las últimas semanas las redes sociales y varios medios de comunicación han estallado con las más diversas noticias desde esta ciudad del sur de Chile. Desde comentarios en Twitter y fotos en Instagram por su bipolar clima, en el que del sol más absoluto en cosa de horas pasa a la más copiosa lluvia -por ello lo de Tropiconce, como muchos suelen llamarle-, una verdadera campaña de fake news, o noticias falsas, sobre los penquistas que se viralizó también en redes sociales, hasta las recientes noticias en medios escritos y audiovisuales de lo movido que se vienen los próximos meses para esta ciudad universitaria, y todo porque diversos artistas de renombre mundial, entre ellos los ingleses Blondie, darán recitales en la ciudad capital del Biobío.

Pero lo cierto es que, más allá de caricaturas, hay una verdad irrefutable: Concepción tiene imagen de ciudad de paso, más que de destino en sí. Sin temor a exagerar, quien va a Conce suele ir por algo puntual, negocios, visitar un familiar y regresar a su punto de origen. Pocos son los que se arrancan por un fin de semana o se van de vacaciones a esta urbe y sus alrededores. Probablemente por prejuicio o desconocimiento. Porque, en honor a la verdad, tiene mucho que ofrecer.

La capital de la Región del Biobío, y segunda ciudad del país, con un millón de habitantes, es un gran destino turístico. Atractivos naturales a un paso de la ciudad, paseos por los alrededores, una vida nocturna del todo envidiable para otras urbes son parte de sus imanes, además de una contundente oferta gastronómica y de alojamientos para todos los bolsillos, desde hostales sencillos a modernos hoteles o refinados establecimientos boutique.

Para los amantes de la naturaleza, la Reserva Nacional Nonguén se ha convertido en uno de los lugares favoritos de los penquistas para desconectarse de la vida urbana y conectarse con robles, peumos, lingues, avellanos, canelos y arrayanes. En esta reserva hay casi 70 especies distintas de aves, incluido el inconfundible chucao. Se extiende en las comunas de Chiguayante y Concepción y cuenta con cinco senderos de caminata de dificultad baja a media.

Espacios para el relajo o, por el contrario, para llenarse de adrenalina tienen la ciudad y sus alrededores. Cruzando el río Biobío está San Pedro de la Paz, que cuenta con dos lagunas: Grande y Chica, que son una gran opción para ponerse en sintonía con la naturaleza. En la laguna Grande se puede practicar kayak y observar su avifauna, donde abundan cisnes de cuello negro, garzas, patos y taguas.

Pero más activo es este otro panorama y una manera de ver el icónico puente Llacolén -el segundo más largo del país, que cruza el Biobío y une Concepción y San Pedro de la Paz- con otros ojos. Descendiendo con cuerdas hasta la ribera del río y volviendo a subir. Otra opción es recorrer 30 kilómetros hacia el sur, hasta Playa Blanca, en Coronel, donde hay un canopy en el que podrá volar entre los árboles con la ayuda de un cable de acero, una polea y un arnés. La atracción incluye tirolesas y un rapel.

Música y bohemia

Las noches penquistas son únicas. La llamada capital del rock de nuestro país se caracteriza por sus locales donde este género, el pop y diversas expresiones musicales están presentes cada noche, todos los días de la semana. A eso se suman eventos como el REC, Festival Rock en Concepción que en sus diversas versiones ha logrado reunir a importantes exponentes de la música nacional e internacional, y a un numeroso público que asiste gratuitamente.

En esta ciudad saltaron a la fama bandas como Los Tres, Los Bunkers, De Saloon, Santos Dumont, Machuca y los ochenteros Emociones Clandestinas. La música se respira todos los días del año y su oferta de locales en vivo es amplia. Por años ha sido el barrio Estación el clásico del carrete penquista, pero hace un par de años han aparecido otros sitios que, con rapidez, se han convertido en referentes nocturnos. Como Casa de Salud, un enorme local reconocido como el bar más importante de la región y un notable espacio para exhibir a los grupos de vanguardia. En cinco salas contiguas, todas con una decoración diferente algo kitsch, se presentan bandas locales, exposiciones de arte y hasta obras de teatro. Muy cerca de allí, La Bodeguita de Nicanor se la juega por el folclor en su ambientación. Aquí se toman terremotos y cervezas, el aire universitario se percibe al entrar y en su escenario suelen presentarse grupos emergentes de los más diversos estilos y otros consagrados. Pero el local roquero por excelencia es El Averno, que abre desde hace una década. Ha sido escenario para cada banda de la región que quiere darse a conocer. Aquí encontrará música en vivo de lunes a sábado al caer el sol. Llueva, truene o relampaguee.