Lucy Comimetti: ‘Me divierten los roles políticamente incorrectos’

Lucy Comimetti: ‘Me divierten los roles políticamente incorrectos’
15-01-2016

Hace exactamente una semana, mientras Lucy Cominetti estaba en su casa regaloneando a sus cuatro gatos y probablemente viendo una serie en Netflix, en los cines del país se estrenaba Sin Filtro,  la nueva película de Nicolás López. En ella interpreta a Javiera, ‘la cuica nazi’, rol que marca una nueva etapa en la carrera profesional de la actriz.

En esta nueva producción cinematográfica Lucy se empodera como una mujer irreverente, sin filtro y mordaz en sus comentarios. Nada que ver con Sofía, de Qué Pena Tu Vida, ni con Beatriz Urra, de Secretos en el Jardín (Canal 13). “Me gustó mucho hacer este personaje porque es totalmente opuesto a todo lo que había interpretado. Javiera es una mujer de clase alta que es bastante miradora en menos y racista… Es una pesadilla para un hombre porque es controladora y tiene una forma de tratar al resto que es tremenda”, comenta.

El formato que Lucy está comenzando a explorar es la comedia y está muy cómoda en él porque siente que se energiza positivamente. “Me divierte hacer roles políticamente incorrectos porque puedo jugar mucho más y entrar en un mundo donde todo está permitido”, dice.

Afable y de mirada penentrante, Lucy tiene la personalidad de una  Aries. Con su voz suave reconoce que es amante de los retos, intuitiva, honesta, intensa y de pocos pero buenos amigos. Por eso este nuevo desafío actoral la tiene feliz y con ganas de explorar mucho más.

A seis años de haber interpretado el rol que la lanzó a la fama, todavía la saludan en la calle y le gritan muchas veces: ‘Me cagaste la vida’. “Yo me sorprendo harto con ese trabajo porque me hablan por las redes sociales como si la película todavía estuviese”, cuenta entre risas.

 

¿Pensaste que ese papel te haría famosa?

No, pensaba que podía conectar muy bien, pero nunca que se extendería por tanto tiempo. Además en ese momento el cine chileno no estaba pasando por una buena racha.

 

¿Qué pasó después del éxito?

Me llamaron para otros proyectos e hice una serie bien dramática que se llamaba Solita Camino y que abordaba el abuso sexual en una familia de clase alta. Se estrenó en Mega y no le fue muy bien porque creo que no la publicitaron mucho. De todas formas fue una buena experiencia. Luego hice Secretos en el Jardín y Chipe Libre, mis dos últimas teleseries.

¿En televisión se viene algún proyecto?

Sí, pero no quiero contar mucho. Solo puedo decir que estaré en una próxima teleserie de Canal 13.

Madurez a temprana edad

De personalidad dulce y un físico menudo, Lucy proyecta a simple vista mucha fragilidad. Una impresión que pierde fuerza cuando ella relata su infancia y cómo se convirtió en la mujer que es hoy: “Soy hija única y nací en Santiago. Mi madre fue mamá soltera, entonces el núcleo siempre fuimos las dos. Mi mamá me tenía que sacar adelante sola, por lo que fui una niña bien independiente”.

 

¿Qué cosas recuerdas de ese tiempo?

Que me cuidaba sola mientras mi mamá tenía que trabajar. Cuando llegaba del colegio me gustaba ver teleseries, mi favorita era Cristal, jajá.

 

¿A qué jugabas?

Tenía amigos en el edificio en el que vivía y jugaba con ellos en las tardes. Mi mamá les avisaba a los vecinos que yo estaba sola, así es que me invitaban a sus casas. Además, como nuestro departamento estaba frente al Parque Bustamante, recuerdo que siempre iba a los juegos metálicos y me colgaba como un mono.

 

¿Cómo eran tus fiestas de fin de año?

A veces íbamos a Talca y otras la pasábamos en Santiago con familias amigas de mi mamá.

 

¿Te afectó ser hija única?

No, me encantaba porque sentía que no tenía que compartir el cariño de mi mamá. Pero de más grande yo feliz hubiese tenido hermanos.

 

¿A quiénes adoptaste como hermanos?

A mis amigos, la mayoría de la escuela de teatro.

 

¿Cómo era la relación con tu padre?

Mi papá murió de cáncer al páncreas cuando yo tenía 16 años… Nunca tuvimos un lazo muy fuerte. Creo que quedaron muchas cosas inconclusas.

¿Te afectó eso?

Sí, pero hay un momento en que una resuelve esos temas.

 

¿Hasta qué edad viviste con tu madre?

Como hasta los 26 años, cuando comencé a tener mis primeros trabajos.

 

¿Y cuando te fuiste, cómo lo vivió ella?

Me imagino que fue duro porque cuando hay un núcleo familiar tan chiquitito los lazos son muy intensos.

 

¿Qué es lo más difícil que te ha tocado vivir?

Las cosas más difíciles me tocaron cuando era niña. Sé que vendrán cosas complejas porque así es la vida, pero creo que voy a tener las herramientas para enfrentarlas.