¡A hidratarse!

¡A hidratarse!
24-01-2019 Tags:

Ilustración: Consuelo Astorga T.

El agua es el principal elemento que compone nuestro organismo y la pérdida de esta hace que debamos reponerla para evitar síntomas como insomnio, falta de concentración y agotamiento, entre otros.

 

Que para estar hidratados tenemos que tomar dos litros de agua, tener una buena alimentación y usar cremas hidratantes son algunos de los consejos que muchas veces repetimos como mantra, sobre todo en el verano. Una buena hidratación no solo nos permite tener una piel más luminosa, sino también una mejor circulación, un porcentaje adecuado de minerales y oligoelementos necesarios para nuestro cuerpo.

“La hidratación –explica la doctora Claudia Moreno, dermatóloga de Clínica Indisa– es la disminución de la evaporación de agua a través de la piel hacia el exterior, proceso que ocurre cuando la piel pierde su función como barrera protectora”. Por lo tanto, una buena hidratación permite que los niveles del agua de la piel estén equilibrados y que la barrera protectora se vea más fortalecida y flexible, permitiendo que zonas como el rostro estén más protegidas del clima, la contaminación y el maquillaje.

Sobre cómo se manifiesta una piel deshidratada, la facultativa señala que algunas señales son la sequedad, la opacidad y la aspereza. “Muchas veces existe descamación de las células superficiales del estrato córneo, la capa más externa de la epidermis, pues se pierden lípidos que unen las células, principalmente las ceramidas. Una de las condiciones donde existe pérdida de estas ceramidas es la inflamación de la piel o dermatitis, y según la intensidad de la inflamación es el grado de deshidratación. Por ejemplo, en la dermatitis atópica, condición frecuente en niños alérgicos, la piel se observa roja, seca, descamada y áspera. Estos mismos signos pueden observarse en otras enfermedades de la piel, como la psoriasis, el acné y la rosácea, entre otras”, señala.

Considerando que nuestro cerebro se compone de un 90% de agua, la sangre de un 83%, la masa muscular de un 75% y los huesos de un 22%, debemos asegurar que nuestros órganos y células estén bien hidratados en todo momento. Para ello sigue estos consejos que te ayudarán a que así sea:

• Evita tomar alcohol en exceso. Estas bebidas causan deshidratación, pues tienen efecto diurético.

• Toma agua todos los días. Se recomiendan entre seis a ocho vasos al día. En el caso de las personas que sufran alguna enfermedad, es recomendable que sea el especialista quien indique la cantidad necesaria de agua que debes ingerir por día.

• Y si crees que no estás bebiendo lo suficiente, revisa tu orina. Si esta luce incolora o amarilla clara, está hidratada; y si tu orina es de color amarilla o ámbar oscuro, puede que estés deshidratada.

• Consume alimentos que tengan agua como frutas y verduras, y en el caso de los niños, todo tipo de purés.

• No consumas sal en exceso, pues no solo provoca sed, sino también hipertensión y problemas cardiacos.

• Realiza actividad física, pues aumenta la cantidad de líquido.

• Hidrata tu piel durante todo el año. Para ello debes conocer qué tipo de piel tienes, pues en el caso de las secas es necesario hidratarla más veces en invierno y verano.

• Si optas por productos hidratantes para la piel, la doctora Claudia Moreno recomienda escoger aquellos que contengan lípidos (ceramidas), pues estos vuelven a estructurar la capa córnea protectora de la piel. “Otras características que debe tener una crema hidratante es que sea hipoalergénica, que no contenga perfumes ni colorantes, para evitar las alergias”, señala.

• Según el dermatólogo de Centros Médicos Vidaintegra Dr. Andrés Lehmann, la rutina más adecuada para quienes desean tener una piel hidratada es el uso de cremas posterior a la ducha, luego del secado con la toalla. “Aquellos casos de pacientes con piel muy seca deben utilizar humectantes más de una vez al día”, aconseja.