El poderoso Oro Biológico

El poderoso Oro Biológico
09-05-2016

Las células madre son esenciales para el tratamiento de numerosas enfermedades, pero se usan también en procedimientos estéticos que reparan daños producidos por el sol y el paso del tiempo.

Las células madre no solo se utilizan para el tratamiento de muchas enfermedades como el cáncer a la sangre y algunas patologías metabólicas,  sino que también han sido protagonistas de grandes avances en el campo de la estética. Ellas han demostrado ser también muy efectivas en rejuvenecimiento facial y en la reposición del volumen perdido por el paso del tiempo en zonas del cuerpo como mamas, glúteos, manos, pantorrillas, entre otras zonas.

Alejandro Guiloff, director médico del banco de células madre Vidacel, explica que las células madre utilizadas para tratamientos estéticos son las llamadas mesenquimáticas o mesenquimales, cuya característica principal es su gran capacidad de regeneración. Se obtienen principalmente del tejido adiposo de, por ejemplo, la superficie del abdomen. “Esa es la parte más sencilla y de buena calidad para extraer grasa rica en células madre”, aclara el facultativo, quien explica además que hoy en posible aprovechar la grasa que se desecha tras una liposucción.

Esa grasa obtenida del cuerpo de la misma paciente se somete a una serie de procesos para separar las células madre. Luego este llamado ‘oro biológico’ es inyectado en la piel, la que se comienza a renovar profundamente. El resultado es un aspecto más terso y joven.

Respecto de la utilización de células madre para reparar la pérdida de volumen, el director médico de Vidacel señala que dado su alto poder regenerativo, estas tienen el potencial de ayudar en la mantención de la grasa infiltrada en procedimientos plásticos reconstructivos.  “Estimulan la  regeneración del tejido, disminuyen la inflamación y favorecen la incorporación del implante de grasa en la zona, evitando que este se reabsorba o se mueva”, puntualiza. 

El profesional destaca que la conservación de células madre puede hacerse en cualquier etapa de la vida, pero el mejor momento para guardarlas, sin duda, es el nacimiento, debido a que la calidad y la cantidad en esa etapa de la vida son óptimas. Aun así, los  expertos sostienen que si no se tuvo la oportunidad de conservarlas en los primeros minutos de vida, lo aconsejable es hacerlo lo antes posible, porque el paso de los años también las afecta y disminuye su cantidad y calidad. 

 

 

 

Juventud gracias a

células madre

Mediante una miniliposucción con anestesia local se extraen entre 50 y  100 cc de tejido adiposo, dependiendo la zona a tratar. Habitualmente es el abdomen, ya que es la superficie más sencilla y de buena calidad para extraer grasa rica en células madre mesenquimales. Sin embargo, también pueden ser extraídas desde los glúteos y de los muslos.

La muestra debe ser trasladada a un laboratorio para ser procesada inmediatamente mediante altas tecnologías. Se aíslan células madre y regenerativas del resto de los componentes.

Una fracción de la muestra se criopreserva para futuros tratamientos y una segunda fracción se envía al cirujano plástico para su aplicación en el paciente. Estas son inyectadas en la piel para renovarla, dándole un aspecto mucho más fresco y joven.