La comida y el corazón

La comida y el corazón
16-08-2018 Tags:

Buena vida

Generalmente el arroz, el trigo y el centeno que se ingieren son refinados, pero los integrales tienen cualidades altamente cardiosaludables. Reducen el riesgo de diabetes 2, hipertensión arterial y enfermedades del corazón

 

Somos lo que comemos, y esto es más que una vieja frase. Hay pruebas suficientes que demuestran que lo que le damos a nuestro organismo nos puede enfermar o sanar. Y cuando se trata de un corazón sano se hace inevitable hablar de la dieta mediterránea, considerada desde siempre como la más cardiosaludable. Es un tipo de alimentación que se caracteriza por un alto contenido de frutas, verduras, pescado azul, legumbres, frutos secos y aceite de oliva. Es decir, es variada y equilibrada.

¿En qué consiste? Tome nota:

• Comer frutas y hortalizas todos los días. Se recomiendan cinco piezas de frutas y hortalizas al día, pero no más de un zumo diario, porque tiene un menor efecto saciante y no contiene las mismas propiedades que la pieza entera. También se deben evitar las verduras precocinadas o envasadas, pues suelen tener un alto contenido de sal. Se recomienda cocinarlas al vapor y aderezarlas con aceite de oliva.

• Si comes cereales, que sean integrales. Generalmente el arroz, el trigo y el centeno que se ingieren son refinados, pero los integrales tienen cualidades altamente cardiosaludables. Reducen el riesgo de diabetes 2, hipertensión arterial y enfermedades del corazón.

• Limitar la sal. Hay evidencias de que reducir su consumo a 3 gramos diarios aporta los mismos beneficios que dejar de fumar. Considera que la mayor parte de la sal que se ingiere procede de alimentos como el pan, salsas, quesos, derivados de la carne y de los precocinados y envasados.

• Muchas legumbres. Es importante integrarlas a unos dos o tres días a la semana, pero no prepares con ellas platos ricos en grasa.

• Frutos secos. Se aconseja un consumo regular, sin abusar, porque también son calóricos. Dos a tres nueces al desayuno son suficientes.

• Más pescado que carne roja. Aumenta el consumo de sardina, caballa, atún o salmón porque aportan grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, además de ácidos grasos esenciales, como el omega 3.

• Reduce al mínimo la ingesta de carne roja.

• Prefiere los lácteos descremados. Son fundamentales para evitar la osteoporosis, pero su grasa es perjudicial para la salud cardiovascular, de modo que es preferible que las personas mayores los consuman descremados.

• Huevos. No más de cuatro a la semana.

• Bebidas azucaradas. Absolutamente no.

• Alcohol. Se sugiere un consumo muy moderado, no más de una copa al día.

• Ejercicio. Media hora de actividad física al día (aunque sea solo una caminata) es el mejor complemento para una dieta equilibrada.