No a las Grietas

No a las Grietas
26-05-2016

Los labios sufren muchísimo con el frío, porque su piel carece de una película hidrolipídica que los proteja. Tenga siempre a mano un bálsamo. 

De todas las zonas del cuerpo, los labios son los que más sufren con las bajas temperaturas. Hay que recordar que su delicadísima piel no tiene glándulas sebáceas ni tampoco pigmentos de melanina, de modo que están muy poco preparados para combatir las agresiones exteriores. En poco tiempo, si no se les protege adecuadamente, se convierten en labios agrietados y antiestéticos. Peor: dolorosos. 

El frío, el viento y el aire acondicionado los vuelven ásperos y resecos, y aparecen enseguida las fisuras, que pueden ser más o menos profundas, y también la piel muerta.

Qué hacer:

• Primero que todo, debe evitar que sus labios se sequen y se vuelvan frágiles. Es decir, debe usar siempre, en toda estación, un bálsamo hidratante. Este dejará en sus labios una delgada película protectora que reemplazará la que usted pierde naturalmente. Es bueno que tenga uno siempre a mano en su cartera. Así como en verano usted no olvida salir de casa sin bloqueador solar, en temporadas gélidas debe recordar siempre llevar su bálsamo.

• Los labios se exfolian, sí, pero evite hacerlo en labios que estén agrietados. Una vez que los sane por completo sí puede exfoliarlos -y de hecho es recomendable- porque así retirará las células muertas de ellos y la acción del bálsamo o labial protector será más eficaz.

• Puede exfoliarlos con un poco de azúcar humedecida, dándoles suaves masajes. 

• Si va a la nieve, ocupe un bloqueador labial. Los hay específicos. 

• No se moje los labios. Así no los hidratará; por el contrario, los secará aun más por la acción de la saliva.

• Tampoco arranque la piel muerta.

• Sin usa labiales muy oscuros y de larga duración, opte por bálsamos con fórmulas muy enriquecidas, porque los cosméticos de este tipo tienden a resecar los labios.

• Productos muy beneficiosos para los labios son los que contienen cacao, karité, cera de abejas, aceite de oliva o miel, porque todos poseen ingredientes nutritivos, hidratantes, calmantes y relajantes.