¡Vive lento!

¡Vive lento!
16-08-2018 Tags:

Puedes revertir el fenómeno si optas por bajarte de la máquina y continuar a paso lento y consciente.

… Y vivirás más y mejor. Una sociedad como la nuestra, adicta a la velocidad, enferma y mata

 

En 2001 la ‘muerte por exceso de trabajo’ cobró 141 vidas en Japón y el fenómeno los golpeó tan fuerte que le dieron un nombre: karoshi. En 2003 el estrés sustituyó al dolor de espalda como la principal causa de ausentismo laboral. Y hoy… Pues hoy se dice que una de cada cinco personas interrumpe el sexo con su pareja para leer un correo o atender una llamada telefónica. Es lo que se denomina ‘efecto blurring’, es decir, incapacidad de separar los dos mundos en que vivimos: el profesional y el personal. Esto trae como consecuencia personas superestimuladas, nunca desconectadas, inhabilitadas para vivir el presente. Adictos a la velocidad. Enfermos por el virus de la prisa. El canadiense Carl Honoré es autor del libro ‘Elogio de la lentitud’ y uno de los fundadores del movimiento slow. Él sugiere varias claves para iniciarse en el vivir el hoy de una manera sana y consciente.

• Respira. Cuando te sientas ansiosa, para y haz respiraciones profundas.

• Controla la velocidad. Escoge algunos momentos del día para parar y preguntarte si estás actuando de forma acelerada. Si es así, realiza respiraciones profundas y retoma tu tarea más lentamente.

• Come bien. Nunca lo hagas en tu escritorio. Aun cuando solo cuentes con 20 minutos, prefiere ir a una cafetería o a un parque cercano.

• Reserva unas horas a la semana sin planes. Cuando llegue ese momento, haz lo que gustes o disfruta el hacer nada.

• Medita. Es una herramienta muy eficaz para reducir la velocidad. Le pone atajo al estrés y agudiza la concentración.

• Tómate tu tiempo. Apretamos tanto la agenda que terminamos calculando las actividades sin instantes vacíos entre ellas. Si haz estimado que demorarás 10 minutos en algo, en realidad date 15 minutos.

• Desconéctate. Reserva unas horas al día para conectarte por el correo electrónico y las redes sociales, y otras para desconectarte, apagar el teléfono y poner respuesta automática.

• Levántate antes. Pone el despertador 10 minutos antes de la hora en que sueles despertarte. Verás cómo el tiempo de más te ayudará a comenzar el día más tranquila.

• Aprende a decir no. Al menos una vez al día responde que no a una invitación o a alguna actividad que puedas obviar.

Vive el hoy. Se consciente de que cuando actúas de forma acelerada o haces varias cosas a la vez, solo estás rozando la superficie. La vida real es aquí y ahora.