Camila Hirane: El gran desafío

Camila Hirane: El gran desafío
09-08-2018 Tags: ,

La joven actriz montó junto a un experimentado elenco: ¿Quién le Teme a Virginia Woolf?, obra considerada una de las cumbres del teatro contemporáneo.

 En la obra, encarna a Honey, una joven mujer agobiada por rígidas estructuras sociales.

Por: Alejandra Gajardo / Fotos: Nicolás Abalo / Producción: Pola Vial / Maquillaje: Jany Vera

El dramaturgo norteamericano Edward Albee estrenó en octubre de 1962 ‘¿Quién le teme a Virginia Woolf?’, su obra más conocida. Lo hizo en un teatro de Broadway y aunque tuvo mucho éxito y contó con un elenco de primer nivel, la pieza se hizo realmente famosa cuatro años después con su versión cinematográfica. Esa recordada cinta fue protagonizada por una pareja mítica del séptimo arte: Richard Burton y Elizabeth Taylor, quien ganó por este trabajo un Oscar a la mejor actriz.

Pasaron los años y esta obra de teatro no ha perdido ni un ápice de su vigencia, por lo que de tanto en tanto a nadie le extraña que se monte en algún lugar del mundo. Esta vez es en el Teatro Mori de Bellavista donde cobró vida esta historia de amor en tono de tragicomedia y lo hizo gracias al trabajo del director Pablo Halpern.

Willy Semler encarna a George, un profesor universitario, y Solange Lackington a Martha, su mujer por más de dos décadas. Ellos, después de una fiesta muy regada, invitan a una pareja joven compuesta por el también docente Nick y su señora, Honey, quienes son asumidos por Diego Ruiz y Camila Hirane. En ese largo y muy alcohólico encuentro la pareja mayor se dice mutuamente las verdades más descarnadas y dolorosas y también inventan juegos destructivos y macabros cuyas víctimas son sus atónitos invitados.

Honey, el personaje de Camila, parece dócil en un principio, pero a medida que pasa la noche y los vasos de alcohol hacen su efecto aparecen sus profundas penas y los efectos de su histeria. Por lo mismo, no fue un papel fácil. “Aún estoy grabando la teleserie Verdades Ocultas de Mega, donde soy la protagonista, pero aun así acepté cuando me llamó el director para proponerme asumir a Honey en esta obra”, dice.

¿Qué te convenció para abordar este papel?

Al principio pensé que no lo podría hacer por las demandas de las grabaciones de la teleserie, pero tenía muchas ganas de hacer teatro. Además el director me dijo que este era el tipo de obras que se presentan una vez en la vida de un actor. Me quedé para adentro y me dije que tenía que hacerla como fuera. Los ensayos fueron un gran esfuerzo, pero valió la pena.

¿Conocías bien la obra?

Absolutamente. La leí durante mis años de escuela.

¿Qué desafíos te planteó a nivel actoral?

Quizá los más grandes de mi carrera. Es un personaje muy distinto a lo que he hecho y eso que desde la escuela de teatro hice muchas cosas: dramas, comedias, expresionismo, realismo, teatro más físico… Me consideraba a mí misma buena para la comedia y cuando egresé lo primero que hice fue Prófugos, con la que se me abrió una gran puerta para hacer televisión… Y así llevo cerca de ocho años haciendo drama. Esta obra, por el contrario, si bien es dramática, tiene un tono de comedia importante. Es más bien un papel cómico-dramático.

¿Cómo es Honey?

Es una joven que al hacer catarsis nos hace preguntarnos cuál es el papel de la mujer en esta sociedad. Los dos personajes femeninos no encajan en los roles estrictos y rígidos que les imponían en los años 60, que eran ser esposa, hija y madre. Esa catarsis empieza en Martha, pero expande su onda magnética hacia los otros personajes. El rollo de Honey es que no quiere ser madre. Es alcohólica, hija de un pastor evangélico millonario y está casada con un hombre muy ambicioso y apegado al deber ser. Está sumida en un sufrimiento silencioso que explota esa noche, ya que los moldes y estructuras sociales la terminan colapsando.

Dices que la obra sigue absolutamente vigente, a pesar de sus más de 50 años.

Sí, claro, las obras maestras no pasan de moda. Por los temas que plantea pareciera que la escribieron hoy en la mañana.

¿Viste la película?

Sí, es excelente. La vi hace mucho tiempo y la volví a ver ahora. Quizá no debería haberlo hecho, porque es difícil sacarse la imagen de cómo asumió a Honey la actriz que la encarnó, pero no me aguanté la curiosidad.

¿Cómo ha sido tu experiencia de interpretarla?

Ha resultado un proceso muy revelador. Al principio no sabía cómo iba a subir esta montaña, que parecía demasiado difícil. Se trata de una mujer que desde el principio de la obra se encuentra borracha y que carga una historia potente de embarazos histéricos, aborto y, al parecer, de bulimia, porque varias veces parte a vomitar… Todo muy fuerte. Desde el primer minuto le tuve una fe increíble a la obra, al texto y al director, y Honey apareció sola y me sentí muy cómoda. Todo fue muy bacán.

¿Cómo has trabajado con los otros actores del elenco?

Somos un equipo chiquito y nos llevamos muy bien. Trabajar con Willy y Solange, además, ha sido muy enriquecedor porque son actores de excelente nivel y con mucho oficio. Son tremendos maestros y con Diego es un agrado compartir escenario, es un amigo que quiero mucho.

¿Y la reacción del público?

Excelente. La sala Mori es pequeña, lo que permite percibir más al público. Es fascinante escuchar las reacciones que tiene durante la función. Además la gente sale comentando, lo que es espectacular. La obra es compleja, por lo que hay varias interpretaciones. Así, cada uno se la lleva a la casa y la termina de descubrir después. Queda rebotando.

¿Cuáles crees que son los principales temas que la gente comenta después de la función?

Yo creo que los roles de los géneros en la sociedad, el miedo a no ser lo que se supone que debemos ser y la incapacidad de encajar en los moldes.

¿Cuál es tu posición ante los movimientos feministas que irrumpieron en el espacio público este año?

Estoy totalmente de acuerdo. Soy hija de una madre trabajadora y crecí viendo cómo ella ganaba la mitad que sus colegas hombres por el mismo trabajo. Y hasta el día de hoy es así. Yo intento que eso no me pase a mí. Lucho por eso. A veces es más fácil y otras veces imposible, porque todavía pasa. Tengo la convicción de que esas situaciones injustas hay que dejarlas atrás y que no las deben sufrir mi generación ni las que vienen. Soy feminista y creo que, mediáticamente, hay temas que no se están tocando como qué es lo que puede hacer una mujer frente a un hombre abusador, cuáles son sus posibilidades concretas, qué hay que hacer cuando uno se encuentra por primera vez con un hombre que abusa y cómo reaccionar. Nos queda mucho por avanzar, ya que estamos recién en lo reactivo.

¿Qué te parecen las acusaciones de abuso a hombres ligados al cine y televisión?

Está muy bien que se los acuse. Así, el día de mañana los hombres que tengan el impulso se frenarán y las mujeres que se enfrenten a una situación podrán pararla. Se tiene que ser radical, ya que en esto no funcionan las revoluciones suaves.


BREVES

  • Restaurante: Issei, exquisita comida japonesa en el Mall Vivo Los Trapenses.
  • Cafetería: La Momo, en la calle Obispo Donoso, en Providencia.
  • Libro: Esa Vida que Imaginamos, de Florencia Eluchans.