Claudia Di Girolamo: “ Siempre es entretenido ser antagonista”

Claudia Di Girolamo: “ Siempre es entretenido ser antagonista”
11-04-2019 Tags:

Por: Alejandra Gajardo / Fotos: Nicolás Abalo / Producción: Belén Muñoz / Maquillaje: Valentina Rojas

La conocida actriz nacional sigue llena de proyectos. No solo encarna a la materialista Julia Tocornal en La Reina de Franklin, sino que está pronta a asumir un exigente papel en la próxima teleserie nocturna de Canal 13, Río Oscuro.

 

La larga trayectoria de Claudia Di Girolamo cuenta con 37 telenovelas y 36 obras de teatro. Ello, sin considerar que ha dirigido y escrito numerosas piezas y ha trabajado en series y películas de cine. La eterna lista empieza cuando era apenas una veinteañera y asumió un papel secundario en La Madrastra, una de las primeras producciones nacionales que tuvieron en vilo a su teleaudiencia a principios de los años 80.

Su carrera siguió a paso firme y asumió luego muchos roles principales, muy distintos entre sí. Fue la vengativa empresaria en Los Títeres; una monja en Estúpido Cupido; la dulce y alegre gitana Jovanka en Romané, y también la iracunda Catalina de La Fiera. A ese larguísimo y variado listado se le sumaron estos últimos meses dos producciones más: Río Oscuro, una nocturna pronto a estrenarse, y La Reina de Franklin, vespertina de Canal 13 donde encarna a la materialista y autoritaria Julia Tocornal. Este personaje desde el primer capítulo lucha por destruir el barrio donde está ambientada la historia para construir un mall. Una personalidad nada más alejada de la actriz que le da vida.

¿Cómo ha sido esta experiencia de encarnar una antagonista como Julia?

Ha sido maravilloso porque lo he pasado muy bien. Me encantó trabajar con Diego Rougier y Javiera Contador, quienes tienen una forma de trabajo muy particular, y a la cual me fui adaptando. Por otro lado, me gustaron mucho el equipo y el elenco.

¿Te gustó el guion?

Encontré espectacular la idea de crear conciencia acerca del patrimonio y la destrucción indiscriminada que hacen muchas empresas constructoras. Ese aporte es fundamental, ya que nos recuerda que en esos barrios abiertos, en los cuales una puede ver el cielo, se desarrolla toda una cultura que tiene que ver con nuestras raíces. La telenovela también tocó el tema de los inmigrantes.

¿Crees que las teleseries son un buen espacio para tratar esos temas contingentes?

El género de las teleseries es fundamental, que no son para educar, pero sí son útiles para mostrar la realidad de nuestro país y de nuestras comunidades. Es importante retratar esas situaciones para que en las casas se pueda reflexionar y tener una opinión al respecto.

¿Qué desafíos te planteó el personaje de Julia Tocornal?

Me hizo pensar que existe en nuestro país un grupo de personas que reniegan de sus raíces y de su historia y que desconocen a sus vecinos y hasta a sus padres, hermanos y familia por lograr algo tan banal como más dinero; y, en el caso de Julia, edificar destruyendo. A ella la traté de construir desde ese lugar. Intenté que fuera lo más sincera a la hora de exponer sus razones a pesar de lo ridícula que es.

¿Ser antagonista te resultó más entretenido?

¡Siempre es más entretenido! De partida, no tengo historia de amor ni que besar a nadie, porque eso ya no me gusta. Ser antagonista requiere una energía muy particular y, en el caso de Julia, estrategias diferentes. Si bien ella quería sacar a la gente del galpón para poder hacer su mall, las artimañas a las cuales recurre son infinitas. ¡Eso era alucinante porque se nos ocurrían en el camino y nos reíamos a gritos! Me sorprendí porque aunque yo he trabajado comedias para esa hora del día, esta era más desatada.

¿Quedaste conforme con que este haya sido tu primer papel en el 13?

Sí, muy contenta. Superagradecida de Pablo Ávila, quien me convocó a este proyecto. Además, porque me resonaba como algo muy importante hablar de nuestro país, de nuestros barrios, de la inmigración, de acoger a las personas que vienen con tanto esfuerzo, con tanta carga emocional, que dejaron a sus familias… Es bueno que seamos capaces de recibirlos con amabilidad y darles una oportunidad real.

Vas a participar en la nueva nocturna, Río Oscuro.

Se viene muy interesante. Yo voy a encarnar a una mujer que está recluida en una gran casa. Defiende mucho el lugar donde habita y es muy misteriosa. Tiene un tono de voz más bajo que el de Julia, una mirada mucho más sagaz, pero algo perdida debido a los acontecimientos que vive diariamente. Ella es adicta, pero, aun así, bastante lúcida. Se viste con camisolas muy elegantes, como si el día y la noche fueran lo mismo. Es también de armas tomar y no tiene empacho o cuestionamiento moral o ético en cuanto a quitarle la vida a alguien.

¿Es otra antagonista?

De alguna manera sí.

En esa producción vas a trabajar con tu sobrina, Mariana Di Girolamo.

Sí, eso es fantástico porque a ella yo la adoro. Para mí es una mujer de un corazón maravilloso, de una honestidad increíble y de un talento enorme. Ha hecho un camino profesional superinteresante. Tenemos hartas escenas juntas, por lo que hemos conversado mucho. Va a ser una linda experiencia trabajar juntas.

Además estás participando en la serie La Jauría, que aún no se ha estrenado.

Sí, está basada en el episodio de La Manada, en el caso de los individuos que violaron a una joven en la fiesta de San Fermín, en España. En La Jauría, en cambio, son unos estudiantes ABC1, de un colegio particular y católico. En esta producción, donde tuve la suerte de filmar con la directora argentina Lucía Puenzo, está muy representado el movimiento feminista.

¿Cuál es tu posición ante ese movimiento que dio tanto que hablar el año pasado?

Lo veo como algo maravilloso porque ha planteado, incluso en nosotras las mujeres, una nueva forma de relacionarnos. Antes, cuando a una le molestaba algo, se decía “a lo mejor seré yo” o simplemente nos conformábamos con esa situación. Ahora una dice lo que le molesta.

¿Dirigirás teatro nuevamente este año?

Hace pocas semanas te vimos en la obra clásica Hedda Gabler. Difícil, porque los desafíos que asumí van a tomar mucho tiempo. Aun así puedo contar que estoy escribiendo una trilogía sobre el río Mapocho, Villa Grimaldi y el Patio 29, para la cual espero postular a algún fondo. Estas obras están inspiradas en los sobrevivientes de las dictaduras. La primera tiene que ver con los cuerpos que tiraron a ese río; la segunda cuenta la historia de tres mujeres que fueron quebradas durante la tortura y hechas cómplices de los aparatos de seguridad del régimen, y la tercera trata sobre mi cuestionamiento acerca de la muerte de las ideologías y las utopías, cómo, de alguna manera, la ahora Nueva Mayoría olvidó por qué derrotamos la dictadura. Nos empezamos a acomodar a un sistema político y económico que no tiene nada que ver con el objetivo por el cual luchamos. En esa obra hay un hombre en el Cementerio General que viene al rescate de sí mismo, de ese ser que dejó olvidado y que fue enterrado en ese lugar. Es una obra totalmente política.

¿Crees que los chilenos han olvidado sus valores?

Nos hemos puesto frívolos y nos abocamos a alcanzar una felicidad muy banal. Nos hemos conformado porque nos han dicho que tenemos acceso a muchas cosas materiales, pero en realidad no tenemos ni salud ni educación equitativa. Las mujeres, por ejemplo, no tenemos los mismos sueldos ni los mismos cargos que los hombres.


BREVES

  • Libro: Las Sirvientas, de Jean Genet, una obra de teatro muy interesante.
  • Serie: Ten per Cent.
  • Cafetería: Beppo, en Av. Luis Thayer Ojeda 424.
  • Restaurantes: Rivoli, en Nueva de Lyon 77, y Quínoa, en Luis Pasteur 5393.