Daniela Castro: «La radio es como una terapia»

Daniela Castro: «La radio es como una terapia»
10-09-2019 Tags:

Por: Catalina Lobos P. / Fotos: Nicolás Abalo / Maquillaje y pelo: Mackarenna Claro, by Claro Studio / Producción: Belén Muñoz

Además de promocionar su segundo libro en cada evento al que va, la primera ganadora de Masterchef asegura que no puede estar más contenta por ser parte de ‘Pongámonos Serios’, el programa que conduce junto a Feña Salinas y ‘Obvio que sí’ en Los 40.

 

Ordenada y meticulosa, inquieta y distraída, Daniela Castro llega a la sesión de fotos y entrevista junto a su pololo y su perra Chalota, de quien no se separa por ningún motivo. Es que la ganadora de MasterChef Chile no solo es amante de la cocina y las manualidades, sino también de los animales. A la Chalota la adoptó hace cuatro años. Había sido encontrada or alguien en la calle. “Me acompaña a todos lados. Yo soy de la idea de que mientras más una saque a sus perritos, mejor se portan. Hay perros a los que si les abres la puerta de la casa, se escapan porque nunca salen; la Chalota nunca va a querer salir, porque ella quiere estar en la casa”, dice.

Siguiendo la premisa de publicar libros de recetas en 500 caracteres, en diciembre la cocinera amateur lanzó su segundo libro. Totalmente autogestionado, lo vende a través de su sitio web y en la tienda Decatalogo. También aprovecha cada invitación para venderlo, sobre todo en regiones. “Después de que lo lancé fui a hacer un tour al sur y al norte de Chile para promocionarlo. Cuando llegué a Santiago empecé a trabajar en la radio, entonces dejé un poco en stand by lo de moverlo. Después me invitaron a un evento de la Municipalidad de Osorno y aproveché de venderlo, lo mismo en Valdivia, cuando me invitaron a la inauguración de una boutique. Y en el último lugar que estuve fue en Let’s Plan, un evento de papelería que se hizo en el Centro Parque, donde también vendí el libro e hice talleres”, cuenta entusiasmada.

De risa fácil, voz dulce y mentalidad soñadora, Daniela reconoce ser muy detallista y que a veces termina trabajando mucho más por conseguir el resultado que quiere. “Siempre trabajo más, sé que me gusta complicarme, pero al final el resultado es siempre mucho más bonito y me representa”, confiesa. Así pasó con su segundo libro, del que orgullosa asegura que la representa, no solo por las recetas y su estructura, sino por la estética. “Es bacán tener un producto propio y hecho por mí. Es importante que el libro refleje lo que yo soy y todo lo que yo hago, es arte en todas sus versiones, desde la gastronomía y la moda hasta lo visual y decorativo”.

¿Tuviste que hacer todo sola, desde la fotografía hasta la imprenta?

Sí, junto a mi equipo, que se fue armando en el momento, porque nadie sabe cómo hacer un libro. Es ene trabajo, pero se aprende muchísimo. Yo siempre he sido la directora de arte de mis libros, además de la que cocina e inventa las recetas. Pero tuve que hacerme cargo de la edición, y ahí terminó siendo la editora mi mejor amiga, que es periodista.

¿Cuánto se demoraron en todo el proceso?

Fue un trabajo exprés. Yo creo que en 10 días tomamos las fotos de las recetas que iban con foto, que además hicimos con luz natural, por lo que el tiempo que teníamos era de las 9 hasta las 17. Pero en total fueron como tres meses, desde decidir y escribir las recetas, organizar el contenido adentro y escoger una imprenta.

¿Vas a sacar otro próximamente?

Sí, ya lo estoy escribiendo. Y con la experiencia del segundo libro aprendimos a hacerlo con calma o semicalma, porque igual tiendo a trabajar superencima. El siguiente va a ser una edición especial, pero igual tendrá el mismo formato de los otros dos, que son de 500 recetas y tips en 500 caracteres.

¿Qué va a tener de especial, van a ser recetas dulces o saladas?

Siempre pongo recetas dulces y saladas, sin especificar que sea de un tipo o de otro. Para mí, entre más información tenga un libro de cocina, mejor. Todavía no puedo decir de qué va a ser este, solo que es una edición especial. En esa frase está la clave.

¿Cuándo lo vas a publicar?

También en diciembre, un poco antes de Navidad.

Espacio radial

Después de haberse dedicado a sus redes sociales, trabajado en sus proyectos personales y preparado, fotografiado y publicado alguna receta para sus seguidores en Instagram, el día de Daniela Castro vuelve a comenzar a las seis de la tarde, cuando parte ‘Pongámonos serios’, el segmento radial que conduce en ‘Los 40’ junto a Feña Salinas y Felipe Fuentes (‘Obvio que sí’). “Tengo que volver a tener la energía como si estuviera empezando el día. Eso de repente me cansa un poco, pero cuando llego se me quita todo. Es como una terapia”, asegura.

¿Cómo llegaste a ese programa?

En el verano fui a dar una entrevista para promocionar mi libro, después me ofrecieron hacer un piloto al aire y me preguntaron si quería estar en la radio. Y sí, siempre había querido estar, pero tenía pensado hacerlo cuando bajara un poco la cantidad de trabajo y ahí ver cómo entraba. Finalmente me llamaron para decirme que había quedado. Me encanta porque me he podido mostrar como soy yo, al ciento por ciento. Mucha gente se acuerda de mí por Mucho Gusto, pero ahí casi no hablaba porque había mucha gente. Ahora puedo hablar y ser yo. Además, como la radio no tiene imagen, se van todos los prejuicios que pueda tener la gente sobre mí por MasterChef o el matinal. Con la radio les llega mi esencia, mi risa y mi forma de actuar; eso es bacán porque se genera una conexión muy rica, como la que tengo con mis seguidores en Instagram. Más contenta no puedo estar.

¿Cuál fue el mayor desafío al que te enfrentaste cuando te lo plantearon?

Como profesional, yo creo que aprender a hablar lento, porque hablo muy rápido y soy superdispersa. Pero igual le hemos sacado provecho a eso; lo que se supone que estaba mal me ha servido para este trabajo. Es un programa dirigido a los millennials, donde informamos desde una vereda mucho más entretenida y analizamos con ironía. Lo paso superbién, me río caleta y para mí era muy importante exponer mi opinión, que se note que soy una galla que me río de mí misma y me da lo mismo hacer el ridículo. Es un espacio que tiene un humor absurdo, entonces tienes que prestarte para hacer el ridículo y a mí me encanta eso, me gusta hablar tonteras y no me preocupa demostrarles a los demás si soy inteligente o no.

¿Cómo encajaste en el equipo?

Estaba el Feña Salinas, que lleva harto tiempo ahí y es superamoroso. Pero en enero entramos dos nuevos, el ‘Obvio que sí’ y yo. El programa en sí tuvo un cambio muy grande, pero al entrar con él nos apañamos mucho. Estábamos los dos expuestos a lo mismo y ahora somos muy amigos. Los dos somos muy creativos, full redes sociales y estamos igual de locos.

¿Qué proyecto te gustaría desarrollar más adelante?

Mi sueño es tener una banquetería que mezcle la decoración y la cocina a tope. Cuando me salí de la carrera de arquitectura, antes de estar en MasterChef, me preguntaba qué carrera podía estudiar que me ayudara a poner mi banquetería. Siempre he querido tener una, lo encuentro demasiado bonito y hay mucho que se puede hacer. Siempre que voy a matrimonios veo que todos hacen lo mismo y encuentro que es un robo porque es supercaro. Veo los platos y pienso ‘qué les costaba haberle puesto un poco más de amor’. Eso me da mucha rabia, porque te cobran demasiado por algo que no lo vale. Aunque hay muy pocas banqueteras que le ponen el detalle y su cuota de creatividad y amor por lo que están haciendo. Siempre he querido estar metida ahí para dar el 200% para que todo salga increíble.


BREVES:

  • Restaurante: Me gusta mucho la cocina de autor y el 99 tiene precios razonables, buen ambiente y comida exquisita. Está en Andrés de Fuenzalida 99, Providencia
  • Plato favorito: Las pastas.
  • Postre: Cualquiera que tenga manjar y chocolate blanco.
  • Libro: El Poder del Ahora.
  • Perfume: In White, de Elie Saab.
  • Prenda infalible: Los bodies, porque son muy prácticos para el frío y además los puedes usar como ropa interior o para que se vean. Me gustan los de Etam porque mezclan transparencias y encajes.