Luz Valdivieso: “Llegué a un lugar donde se quieren las teleseries”

Luz Valdivieso: “Llegué a un lugar donde se quieren las teleseries”
06-12-2018 Tags: ,

Dejó TVN después de muchos años para iniciar una renovada etapa en Mega.

En su nuevo canal se reencontró con antiguos compañeros, conoció los sets de grabación y se encantó con su equipo de trabajo. Hoy, como Mónica en la teleserie Casa de Muñecos, ha conquistado al público con su tono fresco y seguro de hacer comedia.

Por: Lisette Ávila O. / Fotos: Juan Pablo Sierra / Producción: Belén Muñoz / Maquillaje y pelo: Jany Vera

 

“Siento que he logrado todo lo que he querido y ahora debo gozar mi vida”

Hace pocas semanas Luz Valdivieso compartió un video por Instagram en el que junto a sus dos hijas, María y Lucía, se deslizan por la escalera de su casa cual alfombra mágica de Fantasilandia. Ese instante de felicidad que compartió la actriz a través de las redes sociales es el mejor resumen de lo que está viviendo a sus 41 años: disfrutando el día a día. “Siento que he logrado todo lo que he querido y ahora debo gozar mi vida”, dice con firmeza. Hoy -y luego de su tercera maternidad- regresó a las teleseries para interpretar a Mónica en la teleserie Casa de Muñecos (Mega), un personaje que se ha transformado en uno de los más queridos por el público, pues se mueve magistralmente entre el drama y la comedia. “La trama tiene muchas vueltas y se pone cada vez más entretenida”, adelanta con picardía y agrega que “hacía falta una historia más fresca luego de Perdona Nuestros Pecados”.

¿Cómo ha sido retomar la actuación en un nuevo canal después de tantos años en TVN?

Ha sido un tiempo de reencuentros con gente con la que había trabajado en TVN e incluso en Canal 13. La verdad es que llegué a un lugar donde se quieren las teleseries y estamos orgullosos de ello. En TVN hubo muchos cambios y sacaron a la gente a la que le gustaba el género.

Además, regresaste después e haber sido madre de Lucía. ¿Cómo viviste esa maternidad?

Ahora te puedo decir que ha sido la más disfrutada porque el primer mes de Lucía fue del terror. Yo estaba en duelo por la muerte de mi madre.

Un golpe duro.

Nunca pensé tener otra guagua y me pilló totalmente en otra la noticia, pues yo estaba muy triste. Entonces, cuando nació Lucía estaba muy desconectada por mi pena. Me hizo mucha falta mi mamá en el parto… Imagínate que en el anterior mi madre lo había grabado. Pensé que esta guagua venía como a darle alegría a toda mi familia e hice pasar a mis hermanas y a mi papá al parto, hasta que el doctor y la matrona me dijeron que no estaba bien… La verdad es que estaba bien ‘turururu’.

¿Cómo fueron esos primeros días?

Como no se agarró de la pechuga las primeras 24 horas tuve que darle calostro. Y como es imprescindible la succión para la producción de leche en un comienzo, tuve muy poca, la mitad de lo que ella necesitaba. Pero por suerte apareció en mi vida la especialista en lactancia Nathalie Clermont. Me contacté con ella a través de su página web y llegó a mi casa con su pesa y su maletín y me ayudó mucho con Lucía.

¿Lograste conectarte con tu hija?

¡Sí! Le di leche hasta los nueve meses y se destetó solita menos mal, porque yo tenía que volver a trabajar. Pero después de todo es la lactancia que más he disfrutado de los tres. Me transformé en su cuna, en su chupete, en todo. Mi papá un día me dijo: ‘Nunca había visto una dupla madrehija tan apegada’.

¿Cómo es ella?

Es una delicia. ‘Mi mamita mía’ me dice siempre… Luz saca de su cartera su celular y me cuenta que en su complejo proceso de lactancia le fue sacando fotos a Lucía, las que guardó como un registro de ese momento. “Yo le hacía una foto al mes… Mira, esa es cuando nació y estaba muy gordita. Mira esta otra del primer mes, mira su carita de pena. Observa estas otras cuando comenzó a tomar leche… ¡Gordita, rica y feliz!”, dice emocionada.

¿Cómo ha sido recibida por sus hermanos María (10) y Marcial (7)?

Se pelean el amor de ella. Mi hijo Marcial la trata de ‘usted’ y María la hace dormir. Está llena de amor esa cabra, jajá.

Viviendo el presente

En 2006 la actriz compartió su experiencia como hija en un artículo de una revista chilena, en el que reconocía que su madre era su mejor amiga. Ese recorte -que tenía guardado su mamá como tantos otros sobre su hija- ahora lo tiene Luz y nos cuenta sobre él. “Miro hacia atrás y entiendo que nadie necesitó tener ese puesto porque era para ella, y eso se lo dije en vida. No todo el mundo tiene esa relación con su madre”, dice emocionada. Nuevamente toma su celular y muestra algunas imágenes de su progenitora. Hay un silencio reflexivo y luego ella retoma la conversación. “Yo no hubiese podido sobrellevar todo ello sin el apoyo de Marcial… Él era muy regalón de ella y fue como el hijo que nunca tuvo”, dice.

¿Te sientes más fortalecida hoy?

El amor de Lucía me ha hecho salir adelante. Mi madre además nos enseñó mucho con su experiencia de morir. Ella nunca se quejó y nunca nos habló de su miedo. Yo les tenía miedo a las enfermedades y a la muerte, pero con su experiencia les perdí el temor. Ella nos enseñó a morir.

¿Cómo enfrentaste la muerte con tus hijos?

Yo había leído un cuento sobre un niño que pierde a su hermana y en él enseñaban que a los pequeños había que naturalizársela. Eso hicimos y es bonito cómo ellos la entienden, de forma muy distinta a como la asimilaba nuestra generación. Ellos me vieron llorar y nunca les guardé mis emociones.

¿Qué dinámicas familiares cambiaron?

Hemos hecho hartos cambios porque queremos disfrutar mucho más la vida. Por ejemplo, Marcial dejó algunos proyectos para estar más con los niños y regresamos a la casa en la que vivíamos en un comienzo porque está en un barrio más amigable. La verdad es que quiero que los niños duerman más cerca de mí y que estemos más juntos.


Breves:

  • Tu restaurante favorito: Últimamente vamos mucho a ‘Sol Restaurant’, que está cerca de mi casa. También me gusta otro que está en Matucana 100 y que se llama ‘Micro Pasta’.
  • ¿Qué lugar de Santiago te gusta más? La Plaza Uruguay.
  • ¿Qué libro estás leyendo? ‘Los ojos vendados’, de Siri Hustvedt.