Sociedad: Crecer con música.

Sociedad: Crecer con música.
16/02/2016

Los expertos sostienen que el arte musical tiene numerosos beneficios, tanto individuales como sociales. Por lo mismo, es esencial que sea parte importante de todas las etapas de desarrollo de un niño.

A los tres meses y medio de gestación el niño ya tiene formado su oído y, por lo tanto, puede escuchar las voces de sus padres y también la música que viene del exterior. Por ello es que aconsejan a la madre que le hable, cante y le haga escuchar melodías tranquilizadoras y agradables. La música no solo es beneficiosa para el desarrollo en el vientre materno, sino también en todas las etapas de la crianza. “Su práctica es una de las actividades que más áreas simultáneas activan en el cerebro y por ello se la considera como esencial para estimular en los niños y niñas distintas habilidades, tanto individuales como sociales”, hace notar Daniela Guzmán, directora de la Asociación Gremial de Creadores Infantiles, CRIN, entidad que busca promoverla dados sus innumerables beneficios, que van desde una mejor concentración y adquisición del lenguaje hasta de herramientas sociales, sentido de identidad y pertenencia, entre muchos otros. La también directora de la agrupación musical Volatín hace notar que la música es esencial durante los primeros años de vida y también en los niños más grandes. “En la medida en que van creciendo, la práctica musical es para ellos una herramienta útil para trabajar temas de sus distintas etapas de desarrollo”. Por ejemplo, las canciones de música popular tienen letra, “y mediante ellas los pequeños pueden escuchar y aprender a hablar”. Luego, si tienen acceso a conciertos o a escuchar música distinta, se les desarrolla la apreciación musical y la posibilidad de ir afinando el oído. La práctica de música en conjunto desarrolla significativamente habilidades sociales, ya que se debe aprender a escuchar al compañero y a sintonizarse con su ritmo. “Al tocar todos juntos, los niños conocen otra forma de relación”, explica Daniela Guzmán. La especialista recalca que es necesario que todos los niños y niñas tengan acceso a la práctica de algún tipo de arte, porque ello ayuda al desarrollo emocional, “que es una parte que no se trabaja tan concretamente en el resto de las asignaturas”, sostiene. La música, destaca, también puede ser una herramienta práctica “para que puedan aprender otras cosas de manera más entretenida”. Ejemplifica eso en el trabajo que realizan los grupos que forman parte de CRIN. “Hay agrupaciones que musicalizan obras de autores chilenos y otras que ayudan al aprendizaje de matemática”, asegura, y recalca que “esas temáticas contribuyen a la educación formal de los niños, pero la práctica musical desde el contexto escolar les ayuda a los niños a tener un desarrollo más completo, más holístico”. La vicepresidenta de CRIN, Luisa María Saitúa, también hace notar que los beneficios de la música, como también de otras disciplinas artísticas, son múltiples. “Una de las principales contribuciones es que produce emoción y sensibilidad. Los niños que hacen música son más felices”. Para ella, la pregunta que hay que hacerse es “cómo queremos que sean nuestros hijos”. Si deseamos que sean personas inteligentes, sensibles, capaces de tener opinión, de mirar el mundo de una forma completa, “la música es un vehículo para llegar a ese fin”.

 

CRIN organizó el segundo Festival Nacional de Música para la Infancia (FestiCRIN), en el que participan numerosos artistas que tratan de hacer música de distintos géneros para niños. “A pesar de que son de gran calidad artística, no siempre son conocidos por los educadores y los padres, que son justamente los que pueden hacer que esas creaciones lleguen a los pequeños”. Por eso extiende la invitación a profesores y familias para que se acerquen a las distintas actividades que considera este evento, que dura hasta el 10 de noviembre, para que conozcan las propuestas “que ayudarán a sus hijos a desarrollarse y entretenerse”. FestiCRIN considera una docena de conciertos gratuitos en sectores vulnerables de la Región Metropolitana. Además de colegios y centros culturales en comunas de Santiago, la serie de presentaciones también itinerará por San Vicente de Tagua Tagua, Melipilla y Pirque. En ellos bandas como Volantín, Banda La Maleta, Wachun y El Mundo de Bungo esperan convocar a estudiantes, profesores, padres y apoderados para promover la importancia de la música en la formación de niñas y niños, especialmente desde la primera infancia. El programa se puede obtener en www.crinchile.cl