Tamara Acosta: «El final de la teleserie será muy intenso»

Tamara Acosta: «El final de la teleserie será muy intenso»
16-05-2019 Tags: ,

Por: Lisette Ávila O. / Fotos: Juan Pablo Sierra / Producción: Mackarenna Claro / Maquillaje: Jany Vera

A solo semanas de que la teleserie Pacto de Sangre (Canal13) termine, la actriz nos cuenta sobre su dramático rol y qué significó encarnarlo. La producción llega a su fin y da paso al nuevo desafío televisivo de Tamara: la comedia.

 

“Es un personaje que me ha planteado grandes desafíos porque tiene que ver con el dolor de una madre que pierde a su hija. Por eso estoy muy contenta de haber participado en esta producción, que era también una apuesta de los contenidos dramáticos de Canal 13 y que resultó muy bien”

 

Madres las hay de todo tipo. Están las muy estrictas, las más relajadas, las que han criado solas, las que han vivido situaciones traumáticas con sus hijos, entre otras tantas. A casi todas las ha interpretado –y en diferentes producciones– la actriz Tamara Acosta, quien a modo de broma señala que se siente la madre de Chile. “Yo creo que solo me falta personificar a una mamá mala. La haría tan bien”, dice, y luego ríe con cara de niña traviesa.

Es que, más allá de las bromas, lo cierto es que la actriz nacional ha protagonizado estos últimos años a tremendas mujeres, con historias de vidas cotidianas y con un nivel de dramatización que ha traspasado la pantalla, logrando conquistar al público. Y por ello ha sido merecedora cuatro veces del premio ‘Mejor Actriz de Televisión’ en los premios Altazor, ‘Mejor Actriz de Cine’ en los Premios Copihue de Oro y tantos galardones que acumula con mucha humildad. Hoy es aplaudida por su rol de Carmen Núñez, en la teleserie Pacto de Sangre (Canal 13), producción que ha impactado a la audiencia por su nivel de dramatismo.

A casi dos semanas de que la producción termine, ¿nos puedes contar algunos detalles de los últimos capítulos?

Solo puedo decir que el final va a ser fiel a lo que ha sido la teleserie: muy intenso. Va a continuar con la línea de lo que fue todo el tiempo.

¿Qué ha significado para ti hacer un personaje con una historia tan dramática y contingente?

Es un personaje que me ha planteado grandes desafíos porque tiene que ver con el dolor de una madre que pierde a su hija. Por eso estoy muy contenta de haber participado en esta producción, que era también una apuesta de los contenidos dramáticos de Canal 13 y que resultó muy bien.

¿A qué crees que se debe su éxito?

Creo que tiene varios elementos que hacen que la gente la quiera ver. Muchos destacan las buenas actuaciones, y las buenas actuaciones no solo se deben a buenos actores, sino que se deben también a un buen guion y a un buen director. Además, creo que esta producción renueva la forma de hacer teleseries y por esto creo que es un gran acierto.

¿Cuál es tu próximo desafío televisivo?

Ahora estoy preparando la teleserie vespertina, que es una comedia. Mi papel es el de una mujer que está casada con un hombre que tiene una familia por fuera. Tenemos una cadena de panaderías y cuando él muere nos enteramos de que existen otros hijos y hay que enfrentar quién se quedará con el negocio.

Vuelves a la comedia después de tanto drama…

¡Sí! Mi próximo papel es muy entretenido porque es el de una mujer gozadora, que le gusta la parrilla, ver partidos de fútbol, que le gusta salir a bailar y es muy tira pa’ arriba. Es trabajadora, luchadora y muy entretenida. Todos los problemas se los echa al hombro.

Has interpretado a todo tipo de mujeres. ¿Quiénes son las que te han inspirado en tu vida?

Mi madre, sin duda, y también mi abuela…. Ella se llamaba Olga, yo me llamo Tamara Olga y mi hija se llama Olga. Mi abuela era el pilar de la familia y siempre me cuidó cuando mis padres trabajaban.

En algún momento de tu vida militaste en un partido político y fuiste activista social. ¿Cómo vives hoy esa inquietud política?

Creo que ese interés se ha trasladado a otros ámbitos que tienen que ver con el cuidado del medioambiente y el derecho de las minorías.

¿Qué opinas de los nuevos movimientos ciudadanos en nuestro país?

Creo que las demandas hoy vienen de la ciudadanía y eso es un cambio superimportante. No son los partidos políticos los que se están organizando, sino que es la sociedad civil la que sale a la calle, exige y hace que se movilicen, por ejemplo, una cantidad de mujeres por una causa justa. Va cambiando el panorama y es muy bonito ver cómo la sociedad va solucionando sus problemáticas.

¿Fuiste a la marcha 8M?

No fui porque tenía función de teatro.

¿Estás en contra del patriarcado?

Si estar en contra del patriarcado es creer que las mujeres tenemos los mismo derechos y las mismas oportunidades que los hombres en el mercado, pues lo estoy. Además, no tenemos que permitir que sigan matando a más mujeres.

¿Qué aspectos de nuestra sociedad te indignan?

La poca tolerancia y la falta de respeto al otro como ser humano. Tenemos poca tolerancia a que nos digan ‘no estoy de acuerdo contigo’. Creo que hay tantas opciones y maneras de ver el mundo que todas tienen que tener cabida. Hace poco leí una entrevista de una señora transgénero que contaba que a ella la habían echado a los cinco años del colegio porque no quería ponerse en la fila de los niños. Por eso creo profundamente que la educación, el deporte y la cultura abren espacios de tolerancia y hay que preocuparse de tenerlos.

Milagro de la ciencia

A poco de cumplir los 40 años Tamara (47) había protagonizado varios roles de madre; sin embargo, en su vida real aún no lo era. La actriz cuenta que con su pareja lo habían intentado todo pero sin resultados, hasta que decidieron ponerse en las manos del doctor Fernando Zegers. “Me sometí a un tratamiento in vitro y gracias a Fernando y a su equipo logramos tener a Olga. No tengo la humanidad necesaria para poder agradecer ese milagro”.

¿Qué te pasó cuando te confirmaron que estabas embarazada?

Cuando me llamó Fernando y me dijo que estaba embarazada, lo primero que le pregunté fue ‘¿Y qué hago ahora?’. Él, que es un ser superior, me dijo: ‘Anda, camina y toma la mano de Sebastián’. En ese momento entendí la dimensión que era tener una vida.

¿Cómo fue tu embarazo?

Fue muy bonito e incluso viajamos. Pero cuando nació Olga me descompensé y fue bien duro. Tuve un principio de depresión que paramos a tiempo.

¿Te tuvieron que medicar?

Estuve medicada durante todo el embarazo y toda la lactancia. Como desde siempre tomo antidepresivos, solo me los tuvieron que cambiar. Creo que lo que me pasó fue un todo… Es que hay un antes y un después de ser madre. La primera parte es cuando sales de tu casa con tu guatita rumbo a la clínica, y la segunda es cuando llegas a tu hogar con un ser humano y nadie te dice cómo manejar la nueva situación. Entonces es tan maravilloso como espantoso a la vez, es la misma dimensión. Una tiene la ficción de que una estará con unas sábanas blancas de lino y con una guagua preciosa que no llora, y en la realidad no puedes ni ducharte y te da terror de que te pase algo a ti o a tu marido.

Hoy Olga tiene seis años, ¿cómo es ella?

¡Exquisita! Yo me quedo para adentro con las cosas que me dice. Es muy entretenido ver cómo van aprendiendo. Después viene el otro duelo, que es cuando no quieres que crezcan.

¿Qué le han ensañado como padres?

Creo que la lección más grande que le hemos dado a Olga es que no tenemos el control de nada en la vida.


 

BREVES

  •    ¿Qué barrio de Santiago es el que más te gusta? Viví hasta hace poquito en el barrio Italia, que me encanta. Es un sector de Santiago donde hay mucho diseño independiente, hartos restaurantes y otras cosas muy entretenidas. También me gusta mucho el Parque Bustamante, en él hay muchas tribus urbanas.
  •    ¿Qué obra fuiste a ver recientemente? ‘Entre ella y yo’.